Los daños en el arbolado urbano adquieren una gran importancia por el peligro inherente que conllevan para los ciudadanos debido al riesgo de caídas de ramas y fustes. Por ello, tras los graves daños ocasionados por fenómenos meteorológicos adversos, muchas administraciones y gestores privados actuan con agilidad cortando y podando los ejemplares afectados para garantizar la seguridad y la integridad de los ciudadanos.
Una vez terminadas las primeras actuaciones de emergencia, es necesario conocer el estado real en el que han quedado los árboles afectados, estudiando su viabilidad posterior y su capacidad para cumplir con las funciones estéticas y ambientales que le son propias, estableciendo un diagnóstico claro y conciso.
Nuestra empresa dispone de amplia experiencia en la gestión de arbolado urbano, desarrollando informes técnicos en los que se contemplan los siguientes ítems: